3. Cambia de tema cuando se habla del pasado
Los recuerdos familiares pueden despertar emociones distintas en cada persona. Si el hijo evita ciertos temas, se incomoda o corta la conversación, es posible que haya experiencias que todavía le duelen.
4. Reacciona mal ante preguntas simples
Preguntas normales pueden sentirse invasivas cuando existe tensión acumulada. Si responde con irritación ante consultas cotidianas, quizá no sea por la pregunta en sí, sino por la historia emocional que hay detrás.
5. Usa sarcasmo o comentarios indirectos
Frases como “claro, como siempre” o “eso nunca te importó” pueden mostrar molestias no resueltas. El sarcasmo suele aparecer cuando una persona siente que hablar de frente no servirá de nada.