Durante las primeras semanas y los primeros meses, el abdomen está más hinchado debido a la recuperación posparto; esto puede acentuar la apariencia del pliegue, que desaparecerá por sí solo con el tiempo.
La elasticidad de la piel y la morfología del cuerpo influyen en gran medida en la aparición o no de este «pliegue cutáneo».
La buena noticia es que existen varias formas de mejorar la apariencia de este pliegue de piel. Algunas dependen de hábitos diarios, otras son intervenciones que pueden ser recomendadas según los casos.
- Una alimentación equilibrada y una actividad física
Mantener un peso saludable contribuye a reducir la grasa abdominal. Actividades como caminar, los ejercicios abdominales profundos y el fortalecimiento muscular suave pueden ayudar. - Fortalecimiento del tronco
Los ejercicios dirigidos al suelo pélvico y a los músculos profundos (como la respiración diafragmática y la activación de los músculos abdominales transversos) pueden mejorar la firmeza abdominal.
- Masaje y cuidado de las cicatrices
Un masaje suave, realizado con autorización del médico (ya que no se recomienda masajear durante el primer año después del parto), ayuda a flexibilizar los tejidos y a reducir las tensiones internas. - Tratamientos estéticos no invasivos