No te satures. Empieza tomándolo tres veces por semana hasta que tu cuerpo se acostumbre. Y recuerda: el jugo verde es un complemento, no un sustituto de una comida completa. Acompáñalo con un desayuno rico en proteína (como unos huevos o yogur griego) para que te sientas satisfecha por más tiempo.
Verás que en pocos días tu piel brilla más y esa sensación de pesadez abdominal empieza a desaparecer. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!