Tortitas de Repollo – Receta Saludable y Deliciosa

2 cucharadas de cebolla picada (opcional): La cebolla finamente picada aporta dulzura natural cuando se cocina y añade profundidad aromática que complementa perfectamente el sabor suave del repollo.

1 diente de ajo picado (opcional): El ajo fresco añade un toque aromático intenso que eleva el perfil de sabor de las tortitas, aportando ese sabor característico que hace que sean aún más apetitosas.

Sal al gusto: La sal es esencial para realzar todos los sabores naturales de los ingredientes, ayudando también a extraer un poco de la humedad del repollo antes de la cocción.

Pimienta al gusto: La pimienta recién molida añade un toque de calidez y un ligero picante que equilibra los sabores y añade complejidad sin dominar el sabor delicado del repollo.

Aceite vegetal para freír: El aceite es necesario para freír las tortitas, creando esa corteza exterior dorada y crujiente mientras cocina uniformemente el interior, resultando en una textura perfecta.

Preparación

Etapa 1: Comienza preparando el repollo, que es el ingrediente principal de estas tortitas. Retira las hojas exteriores del repollo si están dañadas o marchitas. Corta el medio repollo por la mitad nuevamente para facilitar el manejo y retira el corazón duro central. Con un cuchillo afilado o una mandolina, pica finamente el repollo en tiras muy delgadas, casi como si estuvieras preparando col para  ensalada. Cuanto más finamente picado esté el repollo, más fácil será formar las tortitas y mejor será la textura final. Coloca el repollo picado en un colador, espolvorea con una pizca de sal y déjalo reposar durante 5-10 minutos para que suelte algo de su humedad natural.

Etapa 2: Mientras el repollo reposa, prepara los demás ingredientes. Si decides usar cebolla, pícala muy finamente en cubos pequeños. El  ajo debe ser picado o prensado hasta obtener una pasta fina. Si usas  queso parmesano, rállalo finamente; si prefieres mozzarella, rállala en hebras más gruesas. Tener todos los ingredientes preparados facilitará enormemente el proceso de mezcla.

Etapa 3: Después del tiempo de reposo, exprime suavemente el repollo con tus manos sobre el colador para eliminar el exceso de líquido que haya soltado. No es necesario exprimirlo completamente seco, pero sí reducir significativamente su humedad para evitar que las tortitas queden empapadas. Transfiere el repollo escurrido a un bol grande y amplio que te permita mezclar cómodamente.

Leave a Comment