La artritis reumatoide y la artritis psoriásica, entran en la clasificación de artritis inflamatoria. La disminución de la actividad de la enfermedad puede ayudar a minimizar o incluso prevenir el daño articular permanente.
Artritis infecciosa
Este tipo de artritis, está asociada a un daño causado en las articulaciones por efecto de enfermedades de transmisión sexual (clamidia y gonorrea), por alimentos contaminados y por efectos del daño causado al hígado por hepatitis C.
Artritis metabólica o gota
Este tipo de artritis, es causada por la deposición de cristales de urato, provenientes del ácido úrico. La acumulación de ácido úrico, se acumula en ciertas personas en forma de agujas en las articulaciones. Esto llega a producir episodios de dolor repentino o ataque de gota. Se ha establecido que, si los niveles de ácido úrico no estabilizan estos episodios pueden volverse crónicos, con las consecuencias del dolor y la discapacidad.
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¿Cómo se diagnostica la artritis?
Por lo general, se realiza a nivel médico de atención primaria.
Lo ideal es incluir aparte del examen físico, lo relacionado con imágenes y análisis hematológico. Esto ayuda sobremanera, en la determinación del tipo de artritis.
Es importante, que los resultados sean cotejados por un especialista en reumatología.
Remedio casero para combatir la artritis
1 cucharada de tomillo 1 taza de agua mineral Miel al gusto Jugo de limón (opcional)