Próximo cambio de hora en Francia el 29 de marzo: ¿qué impacto tiene en el organismo?
Como el cambio al horario de verano nos hace perder una hora de sueño, puede tener consecuencias en el cuerpo.
“Esta falta de sueño puede provocar una disminución de la atención, somnolencia, nerviosismo o deterioro del rendimiento. El cambio al horario de verano podría ser responsable de un aumento de los accidentes de tráfico o laborales”, explica Véronique Fabre, investigadora del laboratorio Neurosciences Paris Seine-IBPS (Sorbonne Université).
Cambio de hora: ¿cómo limitar la fatiga al pasar al horario de verano?
Para prepararte mejor y reducir al máximo el cansancio, conviene adoptar algunos buenos hábitos:
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Ajusta tus horarios: unos días antes del cambio, adelanta la hora de acostarte y levantarte 15–20 minutos para que el cuerpo se adapte progresivamente.
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Exponte a la luz natural: por la mañana, sal a la luz del día y muévete. El Institut National du Sommeil et de la Vigilance (INSV) recomienda caminar al sol o desplazarse en bicicleta, ya que “facilita el ajuste del ritmo biológico y mejora la calidad del sueño”.
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Limita las pantallas por la noche: al menos una hora antes de dormir, evita pantallas, ya que la luz azul dificulta la producción de melatonina, la hormona del sueño.
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Optimiza tu descanso: mantén horarios regulares y duerme en un entorno tranquilo. Durante este periodo, evita dormir hasta tarde los fines de semana, las siestas largas o el deporte nocturno, según recomienda la Sorbona.
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Come a horas fijas: la alimentación influye en el reloj biológico. Comer a horarios regulares ayuda a no agravar la desincronización.