1. Lava tu rostro con agua y jabón neutro para eliminar impurezas.
El remedio casero que transformó el rostro de mi mamá (y puede transformar el tuyo)
2. Aplica la mezcla en todo el rostro evitando el contorno de los ojos.
3. Deja actuar entre 15 y 20 minutos.
4. Retira con abundante agua tibia y seca con una toalla limpia y suave.
Desde la primera aplicación, tu piel se sentirá más fresca, hidratada y con un brillo natural. Con el uso constante, ayuda a mejorar la textura del rostro, aclarar manchas leves y recuperar la luminosidad perdida.