Se dice que casi todas las partes del árbol de Moringa tienen un beneficio si se ingieren o se usan como tratamiento tópico. Se han dado muchos nombres locales coloquiales a este árbol para ilustrar sus cualidades multipropósito para ayudar al cuerpo de una forma u otra. Muchas culturas usan la semilla, la corteza, la hoja y la raíz por sus propiedades nutricionales y saludables. A continuación se enumeran algunos de estos usos.
Beneficios de la moringa para la salud
Las hojas del árbol de moringa están llenas de vitaminas y minerales esenciales, se cree que la moringa tiene más nutrición en la hoja que cualquier otra planta conocida hasta ahora.
Moringa contiene un 45% de proteína completa (lo que significa que contiene los 9 aminoácidos esenciales), lo que la convierte en una excelente fuente de proteínas para los veganos. Las proteínas son los componentes básicos de la vida que se utilizan para fabricar enzimas, hormonas, neurotransmisores, músculos, tendones y piel; sin proteínas, nuestros cuerpos se desmantelarían bioquímicamente.
Moringa es rica en vitaminas A, E y C, una potente combinación de antioxidantes. El estrés diario, la contaminación y los alimentos procesados pueden conducir a la formación de radicales libres: estos son átomos deshonestos o grupos atómicos que han perdido al menos un electrón y se ven obligados a robar electrones de las moléculas vecinas con la esperanza de estabilizarse y causar estragos. El cuerpo: estas vitaminas antioxidantes tienen la capacidad de buscar y neutralizar de manera segura los radicales libres. Las vitaminas A y C también son bien conocidas en su papel de apoyar un sistema inmunológico saludable.
La Moringa beneficia al cerebro debido a sus altos niveles de vitaminas B, que son extremadamente importantes para la salud del cerebro, ya que protegen la integridad de la barrera hematoencefálica y ayudan a que las hormonas se sientan bien y mantengan la moral baja y el estrés.
Moringa también es extremadamente rica en minerales esenciales; calcio, magnesio, hierro, potasio y fósforo: estos son vitales para varios procesos en el cuerpo, incluido el apoyo a una estructura ósea saludable, la protección del sistema nervioso central y el mantenimiento de la presión arterial normal.
Aquí te explico las formas de consumo más comunes:
1. Hojas Frescas:
En ensaladas: Las hojas tiernas se pueden añadir directamente a tus ensaladas para un extra de nutrientes.
En sopas y guisos: Se pueden cocinar como cualquier otra verdura de hoja, añadiéndolas al final de la cocción para preservar sus propiedades.