3. Masajes terapéuticos
Los masajes con aceites esenciales antiinflamatorios como el de lavanda, eucalipto o árnica pueden aliviar la rigidez muscular. Aplicarlos con movimientos suaves y circulares sobre la zona afectada.
4. Baños de sal de Epsom
Sumergirse en un baño tibio con sales de Epsom (ricas en magnesio) ayuda a relajar músculos y aliviar dolores lumbares. Ideal después de un día largo o tras ejercicios.
5. Infusiones naturales antiinflamatorias
Beber infusiones como:
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Cúrcuma con jengibre
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Manzanilla
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Harpagofito (conocido por sus propiedades para dolores articulares)
Estas ayudan a reducir la inflamación interna y mejorar el estado muscular general.
6. Mejorar la postura de forma consciente
Adoptar una buena higiene postural es fundamental. Algunas recomendaciones:
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Dormir de lado con una almohada entre las piernas
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Evitar cruzar las piernas al sentarse
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No usar tacos altos por tiempos prolongados
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Trabajar en un entorno ergonómico