Aparecen pequeñas venas azuladas o moradas bajo la piel.
Generalmente sin dolor, a menudo notadas primero por otras personas.
Aparecen después de estar sentado o de pie durante mucho tiempo.
Etapa avanzada
Las venas se agrandan, se oscurecen y sobresalen de la piel.
Síntomas: pesadez, hinchazón, calambres o ardor en las piernas.
El malestar aumenta después de la actividad física o al final del día.
Las venas moradas pueden ser una señal de advertencia de un problema médico subyacente. Si persisten o se acompañan de dolor, hinchazón u otros síntomas, es importante consultar a un médico. Mientras tanto, los siguientes cambios de estilo de vida pueden ayudar:
Mantener un peso saludable – Reduce la presión sobre las venas.