Compras un hermoso manojo de perejil verde brillante, lleno de promesas… y unos días después, termina tristemente marchito en el fondo del cajón de las verduras. Frustrante, ¿verdad? Esta hierba esencial parece tener la facilidad de marchitarse justo cuando la necesitas. Sin embargo, en las cocinas profesionales, el perejil se mantiene fresco, fragante y listo para usar durante mucho más tiempo. ¿Su secreto? Un método sencillo, accesible para todos, que realmente marca la diferencia. ¿
Por qué se conserva tan mal el perejil en casa?
El perejil es delicado. Demasiada humedad, se pudre. Si no la suficiente, se seca. Si a eso le sumamos un lugar equivocado en el refrigerador o un lavado inadecuado, el veredicto es inmediato. El resultado: compramos más a menudo, lo desperdiciamos y perdemos ese sabor fresco que realza tantos platos cotidianos.