3 enfermedades que pueden aparecer – Evite la cirugía si es posible
- Gastritis por reflujo
Aunque la producción de bilis continúa después de la extirpación de la vesícula biliar, su secreción disminuye y carece de concentración, debilitando la digestión. Si se consumen alimentos difíciles de digerir o ricos en grasas, pueden aparecer hinchazón y diarrea, y el reflujo biliar puede provocar gastritis por reflujo. - Cáncer de colon
Después de la cirugía, el cuerpo puede enfrentar riesgos adicionales, en particular una mayor probabilidad de cáncer de colon. Tras la extirpación de la vesícula biliar, los niveles de ácidos biliares secundarios en el cuerpo aumentan, irritando el colon y elevando el riesgo de cambios cancerosos.
Los estudios indican que las personas que se han sometido a la extirpación de la vesícula biliar tienen un mayor riesgo de cáncer de colon que la población general. Por lo tanto, la extirpación de la vesícula biliar debe considerarse solo cuando sea absolutamente necesario para evitar la pérdida de sus funciones protectoras y reducir el riesgo de cáncer de colon.
- Cálculos en el conducto biliar común
Una vez que se extirpa la vesícula biliar, el conducto biliar común asume su función. Sin embargo, sin la vesícula biliar para almacenar la bilis, la presión en el conducto biliar común aumenta, provocando una dilatación compensatoria. Este estancamiento prolongado de la bilis incrementa el riesgo de formación de cálculos en el conducto biliar.
Dieta recomendada después de la extirpación de la vesícula biliar