Insuficiencia cardíaca
Estrés y ansiedad
Desequilibrios hormonales
Toma de diuréticos
Envejecimiento natural del sistema urinario
¿Quiénes son más propensos a este problema? Adultos mayores
Con la edad, la vejiga pierde elasticidad y los riñones modifican su producción de orina.
En hombres:
Especialmente después de los 40 años, debido al agrandamiento de la próstata.
En mujeres:
Después del embarazo o la menopausia, debido a cambios hormonales y debilidad muscular.
En personas con enfermedades crónicas:
Diabetes, hipertensión, problemas renales o cardíacos.
Consecuencias de la micción nocturna frecuente:
Aunque parezca un problema menor, la nicturia puede provocar:
Insomnio crónico
Fatiga diurna
Dificultad para concentrarse
Cambios de humor
Mayor riesgo de caídas nocturnas
Debilitamiento del sistema inmunitario
Agravamiento de enfermedades preexistentes
La falta de sueño afecta a todo el cuerpo, no solo a la vejiga.
Señales de advertencia que no debes ignorar
Consulta con un profesional si, además de orinar frecuentemente por la noche, experimentas:
Ardor o dolor al orinar
Sangre en la orina
Dolor abdominal bajo o de espalda
Sed intensa y fatiga extrema
Orina espumosa o con olor fuerte
Pérdida de peso inexplicable